Las palabras generan realidades. No solo nos sirven para describir el mundo en el que vivimos sino que nos abren algunas puertas y nos cierran otras. A través de las palabras nos comunicamos y actuamos.
Si. No. No sé. Gracias. Perdón.
Un mundo que se abre y otro que se cierra.
¿Cual es la palabra que estás necesitando para cambiar tu mundo? Pensá en una, cualquiera.
Abrazame, cielo, poder, amor, fuera, agua, hoy, basta, gracias, aire, suficiente, tiempo, contacto, energía, quereme, perdón, tierra, estoy, pasión, apoyo, centro, mirame, salud, cambio, hogar, fuego, acompañame...
La lista de posibilidades es infinita. Solo elegí una.
Escribila en un papel si hace falta.
Mirala, leela, apropiátela y repetila.
Una y otra vez repetila y transformala en un mantra dentro tuyo. Ponele música si necesitás y pensala una y mil veces
Llegará un momento en que te sentirás lista y podrás convertirla en palabra que se dice en voz alta, bien alta, para que todos la escuchen y te abra mil mundos y cientos de posibilidades.
Una palabra hace falta nomás. ¿Cual es la tuya?
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