Es increíble cuando alguien no esta como son las pequeñas cosas las que nos lo recuerdan.
Una pelada hoy me hizo pensar en mi abuelo. Era una de esas peladas limpias, lustrosas, con una pequeña corona de pelo correctamente recortada por detrás. Ver a ese señor mayor con su pelada como la de mi abuelo me hizo pensar en sus anteojos cuadrados, en su panza de buen comer y beber, en las lechuzas que sus pacientes le regalaban y en el timbre cálido y pausado de su voz.
Es impresionante como una cosa, un objeto, un olor nos transportan a otros mundos y especialmente a otros tiempos con otras personas.
Muchas veces nos cuesta desprendernos de esas cosas materiales que nos recuerdan a quien no está. Es como si conservando todo eso pudiéramos dejar a ese ser querido acá con nosotros pero no es así. Es una ilusión.
Quienes no están estarán siempre con nosotros, en nuestros corazones, en nuestros recuerdos y no necesitamos nada ni nadie que nos lo recuerde. Es necesario muchas veces regalar, soltar, dejar partir y donar todas esas cosas que otros pueden necesitar y que en nuestro afán de guardar nos pueden impedir seguir adelante.
Limpiar, hacer lugar, que la energía circule y se llene nuestra casa de alegría y de paz.
Y vos? que ambientes tenés que limpiar?
Y para crear, para meditar, para exponer, para focalizar, para guardar. para sentir, para leer, para mirar, para aprovechar y disfrutar.
viernes, 11 de abril de 2014
martes, 8 de abril de 2014
Miedo a brillar
Miedo no. Pánico muchas veces.
La duda carcome. Paraliza.
Podré?
Mucho tiempo le damos vueltas a las ganas, imaginamos posibles escenarios y junto con los sueños llegan las pesadillas donde todo sale mal y nos hundimos en un fracaso absoluto. Solos. Completamente solos.
Y cada tanto, cuando estamos distraídos de tanto hacer y correr, una frase, una palabra leída por ahí, una película, una canción nos recuerdan que hay algo más que podríamos estar eligiendo.
La sonrisa puesta en la imaginación de lo que anhelamos dura unos minutos y a veces unos días.
Y que pasaría si hoy, sólo por hoy, decidiéramos dar un paso más? escribir ese sueño, describirlo con lujo de detalles y hasta contárselo a alguien más.
Quizá descubriríamos que estamos hechos para brillar y que la vida vale la pena sí uno se juega por lo que su corazón pide a gritos.
Y vos? Que harías sí fueras 10 mil veces más valiente?
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